Causas, síntomas y cómo lo tratamos en Getafe
¿Notas un dolor en el muslo derecho, en la parte interna, que aparece al caminar, al subir escaleras o al abrir la pierna hacia un lado, y no sabes muy bien a qué se debe?
En la mayoría de los casos se trata de un problema muscular o tendinoso de la zona de los aductores, con buen pronóstico si se identifica pronto la causa exacta.
En Getaris atendemos cada semana en Getafe a pacientes con esta misma consulta: una molestia en la cara interna del muslo derecho que a veces se nota como un tirón, otras como una punzada al caminar, y que no termina de desaparecer con el reposo.
En este artículo te explicamos por qué aparece este dolor, cuáles son sus causas más habituales y cómo un plan de fisioterapia bien diseñado puede resolverlo.
¿Por qué me duele solo la parte interna del muslo derecho?
La cara interna del muslo está formada por el grupo de los aductores: un conjunto de músculos (aductor largo, aductor corto, aductor mayor, gracilis y pectíneo) que nacen en el hueso púbico y bajan hasta el fémur y la rodilla.
Su función es acercar la pierna hacia la línea media del cuerpo y estabilizar la pelvis al caminar, correr o cambiar de dirección.
Cuando este grupo muscular se sobrecarga, se estira más de la cuenta o trabaja de forma descompensada respecto a la musculatura abdominal, es habitual que el dolor aparezca en un solo lado, normalmente el de la pierna que más carga soporta al andar, chutar, girar o apoyar el peso.
Por eso, el dolor en la ingle y en la parte interna del muslo es una de las consultas más frecuentes en fisioterapia deportiva, especialmente en personas que juegan al fútbol, pádel o corren de forma habitual, aunque también aparece en quienes no hacen deporte y arrastran una sobrecarga por gestos repetidos o mala pisada.
Causas más frecuentes del dolor en el muslo derecho, parte interna
No todas las causas de este dolor son iguales ni requieren el mismo abordaje. Estas son las que vemos con más frecuencia en consulta.
Distensión o rotura de fibras de los aductores
Es la causa más habitual. Ocurre cuando el músculo se estira o se contrae de forma brusca (un cambio de dirección, un chut, una zancada larga) y algunas fibras se dañan.
El dolor suele aparecer de forma súbita, a veces acompañado de un pinchazo agudo, y puede ir seguido de hinchazón o un moratón en la zona en las horas siguientes.
Este tipo de lesión responde muy bien a un plan de fisioterapia deportiva bien pautado, que combina reposo relativo, terapia manual y ejercicio progresivo para que el tejido se recupere sin dejar debilidad residual.
Pubalgia o dolor inguinal relacionado con el aductor
Cuando la molestia no aparece de golpe, sino que se instala poco a poco tras semanas o meses de actividad física intensa, es frecuente que se trate de una sobrecarga crónica en la inserción de los aductores en el pubis, lo que se conoce como pubalgia.
Es una de las lesiones más comunes en deportes con cambios de ritmo y golpeo, como recoge la literatura científica sobre lesiones inguinales y pubalgia en deportistas, que señala a los aductores como la estructura más implicada en este tipo de dolor.
Tendinopatía del aductor largo
Cuando el tendón que une el músculo al hueso se ve sometido a una carga repetida sin descanso suficiente, puede inflamarse o degenerarse.
El dolor suele localizarse justo en la ingle o en la parte alta de la cara interna del muslo, y empeora de forma característica al hacer fuerza para juntar las piernas o al esprintar.
En estos casos, la fisioterapia con ecografía nos permite ver el estado real del tendón y guiar el tratamiento con precisión.
Atrapamiento del nervio obturador
Es una causa menos conocida, pero no tan rara como parece. El nervio obturador recorre la parte interna del muslo e inerva precisamente la musculatura aductora.
Cuando queda comprimido, genera un dolor sordo o con sensación de quemazón en la cara interna del muslo, que puede ir acompañado de debilidad al juntar las piernas y hormigueo, y que no mejora con los tratamientos musculares convencionales.
Puntos gatillo miofasciales
En ocasiones, el dolor en esta zona no viene del propio aductor, sino que es un dolor referido desde otros músculos cercanos, como el pectíneo, el psoas o el vasto medial del cuádriceps.
Si tienes curiosidad por esta relación, en nuestro blog también hablamos del dolor insoportable de psoas, un cuadro que a menudo se confunde con un problema de cadera o de ingle.
Sobrecarga por mala pisada o gesto deportivo repetido
Un apoyo defectuoso del pie, una pierna más corta que otra o un patrón de carrera poco eficiente obligan a los aductores a compensar de forma constante, generando una sobrecarga que acaba doliendo.
En estos casos, un estudio biomecánico ayuda a identificar el origen del problema más allá del propio muslo.
Síntomas que suelen acompañar al dolor en el muslo derecho, parte interna
La localización exacta del dolor da pistas sobre su origen, como también recogen estudios sobre el dolor de ingle, donde señalan que esta molestia ocurre precisamente en la zona donde se une el muslo superior interno con la parte baja del abdomen.
Otros síntomas habituales que pueden acompañar al cuadro son:
- Dolor que aumenta al caminar rápido, subir escaleras o abrir las piernas.
- Molestia al juntar con fuerza las rodillas o al cruzar las piernas.
- Sensación de tirón o pinchazo tras un gesto brusco.
- Rigidez o dolor sordo que empeora tras el ejercicio y mejora en reposo.
- Hinchazón o hematoma visible, en el caso de una rotura de fibras.
¿Cómo identificamos la causa exacta en Getaris?
El dolor en el muslo derecho, parte interna, no se trata igual si viene de una fibra muscular dañada, de un tendón sobrecargado o de una compresión nerviosa.
Por eso, antes de proponer cualquier tratamiento, hacemos una valoración funcional completa: analizamos cómo y cuándo apareció el dolor, la fuerza de aducción, la movilidad de cadera y el patrón de marcha o de carrera.
Cuando el caso lo requiere, completamos la valoración con fisioterapia con ecografía, que nos permite ver en tiempo real el estado del músculo y del tendón para confirmar el origen exacto del problema y ajustar el tratamiento con precisión.
Tratamiento de fisioterapia para el dolor en el muslo derecho, parte interna
En Getaris trabajamos este tipo de dolor con un enfoque en fases, adaptado siempre a la causa identificada y a la evolución de cada paciente.
Fase 1: Control del dolor y descarga de la zona
El objetivo inicial es reducir la irritación del tejido dañado y la tensión de protección de la musculatura circundante.
Aplicamos terapia manual y, cuando el caso lo requiere, técnicas ecoguiadas como la punción seca o la electrólisis percutánea (EPI), especialmente útiles en tendinopatías del aductor largo o en puntos gatillo que no ceden con terapia manual.
En esta fase moderamos también la carga de entrenamiento, sin necesidad de un reposo absoluto prolongado.
Fase 2: Recuperación de la movilidad y la fuerza
Superada la fase más aguda, introducimos ejercicio terapéutico progresivo: primero trabajo isométrico de los aductores para reducir el dolor sin sobrecargar el tejido, y después ejercicio excéntrico, que es el que mejor evidencia tiene en la recuperación de lesiones de aductores y pubalgia.
Cuando existe una descompensación pélvica asociada, la osteopatía puede complementar el tratamiento mejorando la movilidad global de la zona lumbopélvica.
Fase 3: Fortalecimiento y prevención de recaídas
La última fase se centra en la rehabilitación funcional completa: fortalecer los aductores y equilibrarlos frente a la musculatura abdominal y los abductores, recuperar el gesto deportivo específico y trabajar la prevención para reducir el riesgo de recaída.
En muchos casos incorporamos pilates terapéutico, especialmente útil para mejorar el control motor de la zona lumbopélvica y la estabilidad al cargar peso sobre una sola pierna.
¿Cuándo acudir al fisioterapeuta o al médico por dolor en el muslo derecho, parte interna?
La mayoría de los casos de dolor en la parte interna del muslo derecho responden bien a un tratamiento conservador, pero hay señales que conviene valorar sin demora:
- Dolor muy intenso tras un traumatismo o un gesto brusco, con incapacidad para apoyar el peso en la pierna.
- Hinchazón importante o un hematoma extenso que no deja de crecer.
- Dolor que no mejora tras varias semanas de tratamiento.
- Fiebre asociada al dolor o síntomas urinarios (molestias al orinar, urgencia frecuente) que acompañan a la molestia.
- Un bulto en la zona de la ingle, que podría indicar una hernia y requiere valoración médica.
Ante cualquiera de estas señales, es fundamental descartar primero una causa que requiera atención médica antes de continuar con el tratamiento fisioterapéutico ante un dolor de ingle.
Preguntas frecuentes sobre el dolor en el muslo derecho, parte interna
¿Es grave el dolor en la parte interna del muslo derecho?
En la mayoría de los casos, no. Suele deberse a una distensión muscular, una sobrecarga tendinosa o una pubalgia leve, y responde bien a fisioterapia. Solo un porcentaje pequeño de casos requiere pruebas de imagen o valoración médica adicional.
¿Cuánto tarda en curarse una distensión de aductores?
Depende del grado de la lesión. Una distensión leve suele mejorar en 2 a 3 semanas, mientras que una rotura de fibras más importante o una pubalgia crónica pueden requerir entre 6 y 12 semanas, con reevaluaciones periódicas para ajustar la carga de ejercicio.
¿Puedo seguir haciendo deporte con dolor en el muslo derecho, parte interna?
En muchos casos sí, adaptando la actividad y evitando los gestos que reproducen el dolor durante la fase aguda. Un fisioterapeuta puede indicarte exactamente qué puedes hacer y qué conviene evitar en cada fase de la recuperación.
¿Qué diferencia hay entre una distensión muscular y una pubalgia?
La distensión suele aparecer de forma brusca, tras un gesto concreto, y el dolor se localiza en el vientre muscular del aductor. La pubalgia se instala de forma progresiva, tras semanas de sobrecarga, y el dolor se concentra más cerca del pubis y de la ingle. Ambas se tratan con fisioterapia, aunque los tiempos y el enfoque varían.
Trata el origen de tu dolor con fisioterapia especializada en Getafe
Si llevas tiempo con dolor en el muslo derecho, parte interna, y quieres saber exactamente qué lo está causando, en Getaris realizamos una valoración exhaustiva, con ecografía musculoesquelética cuando es necesario, para diseñar el plan de tratamiento más adecuado a tu caso.
Puedes solicitar tu cita en nuestra clínica de fisioterapia en Pizarro o en Getaris de El Bercial, y empieza a trabajar en tu recuperación con el mismo fisioterapeuta durante todo el proceso.

