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Dolor debajo de las costillas lado derecho y espalda, ¿qué lo provoca?

¿Sientes un dolor debajo de las costillas del lado derecho que se irradia hacia la espalda y no sabes muy bien a qué se debe? Es una consulta muy habitual en fisioterapia: puede tratarse de una simple contractura o de una disfunción de la caja torácica, pero también puede tener relación con órganos como la vesícula biliar, el hígado o el riñón derecho.

Según MedlinePlus, el dolor de costado puede deberse a un problema renal, aunque, al encontrarse muchos otros órganos en esa zona, existen otras causas posibles. Por eso, antes de tratarlo, lo primero es entender de dónde viene realmente la molestia.

En Getaris, clínica de fisioterapia en Getafe, vemos con frecuencia pacientes que llegan preocupados por este tipo de dolor. En este artículo te explicamos las causas musculoesqueléticas más frecuentes, cómo diferenciarlas de un origen visceral y qué hacemos desde la fisioterapia para tratarlo.

¿Qué estructuras hay debajo de las costillas del lado derecho?

Debajo de la parrilla costal derecha conviven estructuras muy distintas: el hígado, la vesícula biliar, la porción derecha del diafragma, el riñón derecho y, más superficialmente, la musculatura intercostal, la fascia toracolumbar y las articulaciones costovertebrales. 

Esta cercanía anatómica explica por qué un mismo síntoma (dolor debajo de las costillas del lado derecho y espalda) puede tener un origen tan muscular como visceral, y por qué es tan importante hacer una buena valoración antes de empezar cualquier tratamiento.

Causas musculoesqueléticas más frecuentes de este tipo de dolor

Desde el punto de vista de la fisioterapia, buena parte de los casos que vemos en consulta responden a alteraciones mecánicas de la caja torácica, la columna dorsal o la musculatura de la zona, sin que exista ningún problema en los órganos internos.

Disfunción articular costal (bloqueo costal)

Las costillas se articulan con las vértebras dorsales y con el esternón, y necesitan un movimiento fino durante la respiración. 

Cuando una costilla pierde movilidad por un giro brusco, un esfuerzo, dormir en mala postura o un golpe de tos, puede generar un dolor localizado debajo de la costilla derecha que se agrava al respirar hondo, toser o girar el tronco, y que suele irradiarse hacia la espalda dorsal.

Este tipo de bloqueo costal responde bien a la terapia manual, que permite recuperar el deslizamiento normal de la articulación costovertebral.

Contractura y sobrecarga de la musculatura dorsal e intercostal

Los músculos intercostales, el dorsal ancho, el serrato o los paravertebrales dorsales pueden sobrecargarse por malas posturas mantenidas, esfuerzos repetidos o entrenamientos sin la técnica adecuada. 

Cuando esto ocurre, aparece un dolor sordo o punzante bajo las costillas del lado derecho que aumenta con determinados movimientos del tronco y que a menudo se acompaña de puntos gatillo miofasciales palpables.

En estos casos, la fisioterapia miofascial y técnicas como la punción seca suelen ser muy eficaces para desactivar esos puntos de tensión y reducir el dolor con rapidez.

Costocondritis

La costocondritis es la inflamación del cartílago que une las costillas al esternón. Según la Clínica Mayo, el dolor asociado a esta condición suele empeorar al respirar profundamente, toser, estornudar o realizar cualquier movimiento de la pared torácica, y en ocasiones puede confundirse con el de un problema cardíaco. Aunque es más frecuente en el lado izquierdo, también puede aparecer en el derecho y proyectarse hacia la espalda.

Síndrome de la costilla deslizante

Se trata de una causa menos conocida pero relevante: un exceso de movilidad de las costillas falsas (8.ª, 9.ª y 10.ª) que provoca un dolor costal bajo o abdominal alto crónico, y que puede reproducirse con la conocida «maniobra del gancho» durante la exploración física. 

Un artículo publicado en la Revista Clínica de Medicina de Familia, disponible en SciELO, señala que su baja frecuencia y su amplio diagnóstico diferencial hacen que muchas veces pase desapercibido antes de llegar al diagnóstico correcto.

Tensión diafragmática y patrón respiratorio alterado

El diafragma se inserta directamente en las últimas costillas y en la columna lumbar. Un patrón respiratorio superficial, el estrés mantenido o una respiración predominantemente torácica pueden generar tensión en su porción derecha, produciendo una sensación de opresión debajo de las costillas que en ocasiones se extiende hacia la espalda baja.

Alteraciones posturales y escoliosis dorsal

Una postura mantenida en flexión, una asimetría de la caja torácica o una escoliosis dorsal leve pueden hacer que un lado del tronco soporte más carga que el otro. 

Con el tiempo, esto sobrecarga la musculatura y las articulaciones costales de ese lado, favoreciendo la aparición de dolor debajo de las costillas y en la espalda de forma recurrente.

Cómo diferenciar el dolor muscular del dolor de origen visceral

No todo dolor debajo de las costillas del lado derecho tiene un origen musculoesquelético. La proximidad de la vesícula biliar, el hígado y el riñón derecho hace imprescindible descartar causas viscerales antes de centrarse en un tratamiento de fisioterapia.

Algunas pistas que ayudan a orientar el diagnóstico:

  • Dolor que empeora tras comidas copiosas o grasas, con náuseas: puede indicar un problema en la vesícula biliar.
  • Dolor que aumenta con la palpación profunda del abdomen, con fiebre o color amarillento en la piel: sugiere un origen hepático o biliar y requiere valoración médica.
  • Dolor irradiado desde la zona lumbar hacia el costado, con molestias al orinar: puede relacionarse con el riñón derecho.
  • Dolor que cambia con la postura, la respiración o la presión sobre las costillas, y que se puede reproducir al palpar la zona: orienta hacia un origen musculoesquelético, tratable con fisioterapia.

En Getaris trabajamos con criterio clínico y honestidad profesional: si durante la valoración detectamos signos que apuntan a una causa visceral, te lo explicamos con claridad y te orientamos hacia el especialista médico adecuado antes de iniciar cualquier tratamiento de fisioterapia.

Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias

Aunque en muchos casos de este tipo de dolencias tiene un origen mecánico y benigno, existen síntomas que no se deben pasar por alto. Se recomienda acudir a un servicio médico o de urgencias sin demora si el dolor se acompaña de:

  • Fiebre, escalofríos o malestar general intenso.
  • Coloración amarillenta de piel u ojos (ictericia).
  • Dolor torácico intenso, opresivo o con dificultad para respirar.
  • Náuseas y vómitos persistentes.
  • Sangre en la orina o dolor intenso al orinar.
  • Dolor muy intenso y súbito que no cede en 24-48 horas.

Si no presentas ninguno de estos signos y el dolor tiene un componente mecánico claro, empeora con el movimiento, la postura o la respiración, y se reproduce al presionar la zona, la fisioterapia puede ayudarte a identificar el origen exacto y a resolverlo.

Cómo tratamos en Getaris este problema

En nuestra clínica de fisioterapia en Getafe no aplicamos el mismo protocolo a todos los pacientes. Cada caso se valora de forma individual para diseñar un plan de tratamiento adaptado al origen real del dolor.

Valoración inicial y, si es necesario, ecografía

Empezamos con una entrevista clínica detallada y una exploración física para identificar si el dolor es de origen costal, muscular, postural o si conviene derivar a valoración médica. 

Cuando el caso lo requiere, recurrimos a la fisioterapia con ecografía para visualizar la musculatura y las estructuras implicadas en tiempo real.

Terapia manual, punción seca y técnicas invasivas

Una vez identificado el origen mecánico, combinamos terapia manual para recuperar la movilidad costal y dorsal, punción seca para desactivar puntos gatillo miofasciales y osteopatía para trabajar la relación entre la columna dorsal, las costillas y el diafragma.

Ejercicio terapéutico y reeducación postural

Por último, trabajamos la respiración diafragmática, la movilidad torácica y la corrección postural para evitar que el dolor se repita. En pacientes deportistas, este proceso se integra dentro de un plan de fisioterapia deportiva orientado a un retorno seguro a la actividad física.

La combinación de un diagnóstico preciso con un tratamiento individualizado permite, en la mayoría de los casos de origen mecánico, una evolución favorable en pocas semanas.

Si tienes dolor debajo de las costillas del lado derecho que se extiende hacia la espalda, puedes solicitar una valoración en nuestra clínica de fisioterapia en Pizarro o en nuestra clínica de fisioterapia en El Bercial, donde analizaremos tu caso en profundidad y diseñaremos el plan de tratamiento que mejor se adapte a ti.